Morelia, Michoacán
La sed y la frustración se han apoderado de los hogares morelianos. El Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Morelia (OOAPAS) enfrenta una crisis de credibilidad y operatividad sin precedentes: entre 2022 y 2026, el organismo ha acumulado 40 quejas formales ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) por vulnerar el bienestar de las familias.
La cifra, lejos de disminuir, refleja una tendencia preocupante. Tras registrar 5 quejas en 2022, el número se duplicó a 10 en 2023, y en lo que va del año 2026, la cifra ya alcanzó las 10 inconformidades, empatando el récord histórico de 2023.
El derecho humano al agua, pisoteado
De acuerdo con el Sistema Único de Información y Gestión de la CEDH (SUIGCEDH), la violación más frecuente es el derecho al agua y al saneamiento, seguido por la falta de atención a peticiones ciudadanas y la ausencia de servicios públicos de calidad.
Lo más alarmante es la opacidad institucional: en 13 de los 40 casos, el organismo ni siquiera registró formalmente qué derecho estaba siendo vulnerado, dejando a los ciudadanos en un limbo de incertidumbre.
El mapa del abandono: De Fovissste a Ciudad Jardín
El descontento no es exclusivo de una zona; es un problema generalizado que abarca desde fraccionamientos hasta tenencias. El registro de quejas incluye puntos críticos como:
Zonas con mayor incidencia: Fovissste Acueducto, Lomas de Morelia, Chapultepec Oriente, Tenencia de Jesús del Monte y la colonia Lázaro Cárdenas, entre otras.
Quejas colectivas en ascenso: Colonias como Santa Fe, Ciudad Jardín y Congreso Constituyente figuran en los expedientes de 2026, evidenciando que las crisis vecinales se están organizando para exigir soluciones legales.
“Si no responden, habrá amparo”
En fraccionamientos como Hacienda Tiníjaro, la paciencia se agotó. Tras meses de recibir agua de mala calidad, a cuentagotas y sin presión, los habitantes han dado un ultimátum al OOAPAS.
“Se le dio al organismo un límite de 15 días para responder y no ha habido avances. Estamos listos para interponer un juicio de amparo; no podemos seguir viviendo así”, sentenciaron los afectados, quienes acusan que la dirección del organismo permanece ausente ante la crisis que ellos mismos, aseguran, generan al racionar el servicio de forma injustificada.
A la par, otras colonias como la Enrique Arreguín Vélez denuncian omisiones operativas deliberadas, como no encender las bombas de suministro, agravando un panorama que, para los morelianos, ya es insostenible.